


¡Hola chicas!
Una de las mil razones por la que soy una beauty addict es sin duda, la sensación de alegría y bienestar que experimentas con los productos de belleza. Hay algo de magia y glamour en ellos que nos hace sentirnos diferentes, hablar de modo diferente y hasta comportarnos de distinta forma. Es como el placer de comerte un bombón Godiva, pero sin los remordimientos después de habértelo comido! Jajaja
Exactamente esa sensación fue la que sentí cuando ayer recibí mi primer Lippmann! Tiene que ser especial cuando te pones expresamente a hacerte la manicura sólo porque quieres llevar ese color! Jajaja
Después de tanto ahorro, me merecía un extra y decidí invertir en Across The Universe ($18). Siempre he querido tener un Lippmann. Pensar que su creadora , Deborah Lippmann, es una mujer normal y corriente que empezó haciendo manicuras en Nueva York para sobrevivir y poder dedicarse a su sueño: el jazz! me pareció una experiencia muy romántica. Así que cuando además supe que Across The Universe donaba parte de sus beneficios a una ONG, no podía escoger otro!
El color es muy especial. A mí me encantan los esmaltes azules. Es curioso, porque ODIO las sombras azules y del lila no paso jejeje Across The Universe es un color con mucha personalidad y muy festivo. Tiene una base azul-gris oscura no demasiado opaca, purpurina diminuta azul muy brillante y purpurina en forma de hexágonos más grandes de color verde metálico y plata. El color verde es el encargado de crear un contraste precioso.
En fin, no es un color para todos los días, pero sí uno de esos esmaltes que te levantan el ánimo en un día de bajón.
De momento ya he añadido a mi wishlist otro Lippmann, el Fashion (siempre hay que estar preparada por si te toca la lotería).
Una de las mil razones por la que soy una beauty addict es sin duda, la sensación de alegría y bienestar que experimentas con los productos de belleza. Hay algo de magia y glamour en ellos que nos hace sentirnos diferentes, hablar de modo diferente y hasta comportarnos de distinta forma. Es como el placer de comerte un bombón Godiva, pero sin los remordimientos después de habértelo comido! Jajaja
Exactamente esa sensación fue la que sentí cuando ayer recibí mi primer Lippmann! Tiene que ser especial cuando te pones expresamente a hacerte la manicura sólo porque quieres llevar ese color! Jajaja
Después de tanto ahorro, me merecía un extra y decidí invertir en Across The Universe ($18). Siempre he querido tener un Lippmann. Pensar que su creadora , Deborah Lippmann, es una mujer normal y corriente que empezó haciendo manicuras en Nueva York para sobrevivir y poder dedicarse a su sueño: el jazz! me pareció una experiencia muy romántica. Así que cuando además supe que Across The Universe donaba parte de sus beneficios a una ONG, no podía escoger otro!
El color es muy especial. A mí me encantan los esmaltes azules. Es curioso, porque ODIO las sombras azules y del lila no paso jejeje Across The Universe es un color con mucha personalidad y muy festivo. Tiene una base azul-gris oscura no demasiado opaca, purpurina diminuta azul muy brillante y purpurina en forma de hexágonos más grandes de color verde metálico y plata. El color verde es el encargado de crear un contraste precioso.
En fin, no es un color para todos los días, pero sí uno de esos esmaltes que te levantan el ánimo en un día de bajón.
De momento ya he añadido a mi wishlist otro Lippmann, el Fashion (siempre hay que estar preparada por si te toca la lotería).
¿Y vosotras con cuál os quedaríais?
Bsos